Tuve que pagar doble pasaje. El día anterior yo preparaba mi equipaje para regresar a Popayán, mi tierra, natal y tenía mucho afán por visitar algo distinto en la costa antes de emprender el vuelo de regreso. Minca. El viernes, con tanto pendiente no conseguí llegar a tiempo y me dijeron que el último bus de Santa Marta hacia Minca partía a las cinco de la tarde. No me daban los minutos. Preferí viajar el sábado a las seis de la mañana. Cuando llegué no había remedio: debía pagar otro tiquete por haber perdido, torpemente, el mío. Me rebasó un sabor como de ajenjo, de hierba santa, de amargura en el paladar. Luego, la ruta comenzó a llevárselo todo. Me traía un olor a despedida que de alguna manera también avanzaba conmigo en un bus hacia la Ciénaga, hacia Santa Marta, hacia Minca. Partía de Cartagena. Llegar a este pueblo situado en el corazón de la Sierra Nevada a 650 metros sobre el nivel del mar, es sencillo. Uno arriba a Santa Marta y compra un pasaje y empren...