12 de julio a las 23:44 · Esta tarde fui por una cerveza, y "ajá", fui a la muralla, vi el mar... sentí eso tan bello que se siente estarse así, sin nada más que uno, una cerveza, un cigarrillo y el mar... la mar, la gran madre. Me alivié muchísimo. Me dolían tantas cosas... me dolía el cuerpo, me dolía yo. La cámara, los planes, me dolían... Luego todo se fue, el peso cayó. Me levanté, caminé y estaba bella, fue uno de esos días en los que la gente me mira y me dice cosas lindas. Así fue. Esto lo escribí dos días después de un robo miserable del que fui víctima. Dos días antes, ese día, había escrito con rabia, con frustración, con dolor: La hijueputa injusticia social se llevó mi bolso, mi billetera, mi cámara, mis lentes, todo excepto mi bici y mi rabia. ¡Hijos de la gran puta!