Amo el cambio. Disfruto los chistes, los rostros nuevos, los adioses. Me gusta mucho viajar y no tengo pareja estable desde hace dos años. Miro a la mujer que yo era antes y pienso que esto no habría sido posible en otro tiempo. No me gustaba no tener a alguien en quien apoyarme y abandonarme, me dolía la idea de no poder disfrutar del sexo tranquilo, fuerte y/o pasional, pero sobre todo, seguro (no solo en términos de cierta confianza en la pareja y su respeto sino también en que era sexo fijo). Ahora soy feliz también. Claramente la felicidad es un estadio y lo estoy disfrutando. Me gusta el amor y ahora lo proyecto diferente sin sentir la presión de llevar al chico a las reuniones con amigos/as, fiestas, caminatas, conciertos y demás esferas donde cuestionan permanentemente la soltería. 1. A conocerme a mí misma y tener tiempo para mí… ¡y de calidad! Esto es lo más complejo. Si estoy en pareja comienzo a vivir tanto en la vida del otro que puedo olvidarme de muchos fact...