"El placer le pregunta al corazón primero…" Suena muy fuerte, tanto que me está aniquilando. Parece que mi corazón comienza a inflarse, me ahoga, me arrebata cualquier razón. Estoy acá releyendo (lo). Tanta letra, tan distintos, no es lo mismo, no nos has dicho lo mismo. Un alivio. Una suerte. Un sinsabor. La furia de las notas se confunden con este teclado duro, sigo muriéndome por tanta tontería. Soy feliz, irremediablemente feliz. A costa de tanto sentir también me lastimo. Tanto tiempo de imperturbable ansiedad: una gota de amor, dos más de incertidumbre. Sigue avanzando lento, y se me hace que se vuelca sobre su propia agitación. Les oigo hablar, qué bestialidad. Disfruto este prurito de releer y comparar. ¡Qué bestia!