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El lado claro del pesimismo

Cuando todo se derrumba es conmovedor ver las cosas desde ese lado oscuro del pesimismo. ¿Qué es lo que queda? Un impulso, una fuerza oculta en todo eso que es niebla espesa, consistente. Cuando nos sentimos así, apagados, desahuciados, abandonados, no hay más qué esperar. Ni la lluvia que limpia ni las llamadas de los amigos ni los ya vendrán cosas mejores ni los abrazos ni nada. Solo está esa pulsión, breve, brevísima, de mandarlo todo a la mierda, de quemarlo todo.


Estaba encendiendo una hoguera. No podía sino descender. Iba hacia el lugar recóndito que visito cuando no creo en el futuro como posibilidad. ¿Es viable, de verdad, esperar algo cuando todo es incierto? Nada, absolutamente nada está en nuestras manos. Se lucha por algo, se busca. Luego todo se desploma demostrándonos que no depende solo de nosotros. El destino se ríe en nuestra cara.


Pero... existe un pequeño resquicio por donde entramos confiados. ¿Un espiral? Es el color. El color viene de quedarnos en silencio, mordiendo la rabia, escupiendo, dejando que el paso del tiempo se lleve el sin sabor. No es una tarea fácil. Requiere paciencia, ese dolor de no poder controlar. No se puede controlar nada, solo aceptar. Lo digo yo, que amo el no resignarme, que voy batiéndome cada vez que puedo en franca resistencia. Pero pude verlo, no soy todo el tiempo ese color rojo profundo. A veces soy un pálido lila que me lleva hacia la nostalgia y que avanza cubriéndome de aflicción.


Ayer salí a caminar. Llené mis pulmones de otras cosas, escuché las risas y los pasos de la gente. La sonoridad del parque, sus pasos rápidos, la soledad de los árboles, me devolvió el dulce contacto de lo que se va. Me permití olvidarlo y solo estar, era el aquí y el ahora del que tanto me gusta hablar. El presente solo se va, es pasado. Esto es lo único que tengo, si es que es verdad que tengo algo: tengo este aquí, que ya se va, que se me escapa y tengo memoria. Las dos fuerzas. Es así como empieza a girar el círculo, a cambiar el tono, a volver. Hoy no es rojo, hoy no es lila, hoy es el verde contacto con el mundo.



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