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Durazno

Imagen tomada de: http://matiasrotulo.blogspot.com
Apenas ahora me viene un recuerdo, liviano pero vibrante: el primer despertar a tu lado. “Y no hables más muchacha, corazón de tiza, cuando todo duerma, te robaré un color…”
Alusión incandescente de la esencia inconfundible, origen, amanecer, momento fértil y pleno de felicidad: frenesí, risa, buen augurio, ritmo, fluir...
El despertar cristalizado en tu voz que sanaba, que me señalaba el inicio de algo. El prisma, manojo de lluvia y sol, viento y locura que no agitaba los daños, pero de alguna manera los echaba a andar. 

Y qué decirte... antes de ti, Chronos, sucumbir: pasaron muchas noches sin tomar una mano, huida, alejarse de otra voz. Hoy, Kairós, por ti, por la usual elección de existir en poesía, vivir: inicio y conjuro, la vida a bordo de la magia que invita a sentir en mi piel, nuevamente, "la delicada urgencia del rocío".


¡Un honor! 


Alexandra Molina

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